Cuando alguien te dice «este alimento es seguro», ¿qué significa exactamente eso? No es una promesa vacía. En Colombia, detrás de esa afirmación hay un marco normativo claro, técnico y exigente: las Buenas Prácticas de Manufactura, conocidas como BPM.

Como decía Louis Pasteur: «La ciencia no tiene patria, pero el científico debe tenerla.» En el mundo de la alimentación, la inocuidad no tiene atajos.

¿Qué son las BPM?

Las Buenas Prácticas de Manufactura son un conjunto de acciones y directrices que tienen como objetivo garantizar que los alimentos y bebidas se produzcan de forma segura y con las condiciones de higiene adecuadas para garantizar su inocuidad. Winterhalter Se aplican en todas las etapas: manipulación, preparación, elaboración, envasado, almacenamiento, transporte y distribución.

En términos simples: son las reglas del juego para que lo que llega a tu mesa no te haga daño.

¿Qué dice la ley colombiana?

En Colombia, las BPM para alimentos están reguladas por el Decreto 3075 de 1997 y la Resolución 2674 de 2013, y son vigiladas por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA). Manipulaciondealimentos

Esta normativa aplica a todas las empresas que se dedican a fabricar, procesar, preparar, envasar, almacenar, transportar, distribuir y comercializar alimentos en el territorio nacional. No es opcional, es una obligación legal.

Las BPM cubren mucho más de lo que imaginas

Cuando hablamos de BPM no hablamos solo de lavarse las manos —aunque eso también cuenta. El marco normativo regula:

  • Las condiciones físicas de las instalaciones donde se manipulan alimentos
  • El estado de salud y la capacitación continua del personal manipulador
  • El control de materias primas desde su recepción hasta su uso
  • Los procesos de limpieza, desinfección y control de plagas
  • Las condiciones de almacenamiento y transporte
  • Los sistemas de trazabilidad del producto final

¿Por qué esto importa en el servicio de alimentación escolar?

Cuando se trata de alimentar niños y niñas, el margen de error es cero. Las BPM garantizan a los consumidores que los productos son inocuos y seguros, preparan a la empresa para sistemas de gestión de seguridad alimentaria más avanzados, y disminuyen las quejas o inconformidades del consumidor final. Clubmilitar

En Copalg, la implementación de las BPM no es solo un requisito para operar: es parte de nuestra identidad. Cada proceso, cada entrega, cada alimento que sale de nuestras manos está respaldado por un control riguroso que garantiza calidad desde el origen hasta el plato.

¿Quieres saber más sobre nuestros estándares de calidad? [Lee nuestra política de calidad →]

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